Decían esta mañana en una tertulia de radio que
todos tenemos una anécdota con Sara Montiel y me acorde de la mía. Yo conocí a
Sara en Marbella en el año 1985 ó tal vez 86. Sabíamos que estaba en Marbella y
fuimos a buscarla al hotel Don Pepe. La encontré en el bar del patio interior
de ese hotel y le propusimos el reportaje. No sé que andaba promocionando o si
lo hizo porque le pareció bien posar para un periodico local, como era mi caso.
Cuando elegimos el sitio y la puesta en escena monte sobre mi cámara un
aparatoso objetivo zoom 80-200. Fui a encararme la cámara y no me dio tiempo
cuando me dijo de forma dulce y aterciopelada:
-
Ven aquí moreno. Acércate.
Y yo evidentemente obedecí. Me miro y dijo:
-
Tú con que me vas a hacer las fotos.
Le mostré el frontal de mi objetivo
que tenía incrustado un filtro Softar del nº2 de la marca Carl Zeiss , al
tiempo que le decía:
-
Sara no pensaras que te trataría mal.
Y ella sonriendo con dulce voz
dijo:
-
Yo sé de fotos más que tu, no porque sea fotógrafa,
sino porque me he tenido que defender de
muchos momentos difíciles. Además tuve un novio fotógrafo que me enseño todos
los trucos para un buen retrato.
Así que nos reímos juntos y
pudimos hacer un reportaje razonable para dar en el Diario de la Costa del Sol al día siguiente
y para vender a través de la agencia Cover
a las revistas del color para la semana siguiente.
Más tarde la volví a fotografiar
en algún acto publicitario pero evidentemente
éramos muchos en la melé y no pude cruzar palabra con ella más allá del
consabido reclamo: ¡Sara, por aquí! A fin
de conseguir alguna imagen sonriendo a la cámara. La última vez nos cruzamos en
otro sarao en el hotel Incosol. Ya se movía
con dificultad pero seguía teniendo la elegancia de un “Partenón humano”.

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