martes, 20 de marzo de 2007

El desnudo de Elsa Pataky

El cuerpo del delito Quien quiera que sea el fotógrafo que ha “robado” las fotos de Elsa Pataky, mientras posaba en México para un publirreportaje en una de esas revistas de cuche y lujo que tanto nos gustan a los fotógrafos, es un puñetero genio. Por supuesto mucho mejor que el francés ese que dicen tiene tanto estilo y glamour. Ya me contaran con un cuerpo como el la Pataky, con peluqueros, estilistas, maquilladores y toda la parafernalia que sea necesaria si encima no haces buenas fotos es para que te echen a los leones del circo romano. Lo que tiene merito es lo que ha hecho el furtivo. Robar la cara oculta de un deseo y lo demás son cursilerías. Si la Pataky esta desolada es por que podría haber vendido dos veces su cuerpo. Una para Elle insinuando lo que tiene y otra para Interviú, o quien fuera, mostrándonos ese cuerpo de vestal griega que desata las más altas pasiones, y seguramente también las más bajas, en los hombres de medio mundo ya el otro medio aun no la conoce. Ese paparazzi es la última esperanza del periodismo independiente y necesario. Sin él todo es un simple ejercicio de publicidad concertada. Ruedas de prensas y declaraciones filtradas por gabinetes y asesores. Inauguraciones y conferencias. Presentaciones y saraos convenidos. Publicidad, agasajos y regalos. Pero en todos estos sitios existe una trastienda de la que no se quiere hablar y que si entraran en ella gentes como la que nos han regalado las fotos de la Pataky, y tal como lo hacen con los temas más frívolos, muchos de nuestros políticos y empresarios verían peligran sus cómodos y bien remunerados sillones. Certamenes y escuelas de cine se publicitan y si rascasemos veriamos detras de ese pretendido servicio público toda la costra de la mediocridad y de los intereses más espureos. O que se lo pregunten a Roca y compañía que hizo de ello una forma de vida. Un paparazzi a tiempo hubiera abortado esta larga operación de desmantelamiento económico de una ciudad. A ver si nos sale uno de debajo de la alfombra roja y nos desvela las miserias del festival de las rayas. Estos fotógrafos, que tomaron el nombre de uno de los personajes de la película La Dolce Vita, son perseguidos y desprestigiados por que asaltan la intimidad de la gente de bien. Pero a veces en esa intimidad es donde está el cuerpo del delito. Ahora el cuerpo lo exhiben las páginas de Interviú. Las hemerotecas están de enhorabuena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La portada de la "pataky" ha coincidido con la aprobación de la ley de igualdad, ésta, ante semejante evento ha quedado eclipsada en los medios de comunicación por las tetas de diseño de la actriz, los informativos han abierto con sus fotos, las tertulias radiofónica han sido un monográfico sobre el monumento pataki, prensa diaria, revistas e incluso el País han reproducido la portada y alguna foto más de regalo para el lector.
¿Que podemos esperar entonces de la ley de igualdad cuando un par de tetas despierta y de que manera, el animal que llevamos dentro? ha sido todo un espectáculo

José Antº Berrocal dijo...

Cuando dos noticias se solapan y se termina imponiendo la más frívola es que la sociedad está inmadura o decepcionada. No se cual de las dos opciones es peor.
Ante la ley de igualdad algunos aun se preguntan "igualdad para qué". Seguramente la respuesta sigue siendo la misma que hace muchos años: "igualdad para ser iguales".
Ahora solo falta que lo legislado sea aplicado por la sociedad sin los recelos que siempre concitan, entre la sociedad más conservadora y retrógrada, todas las leyes tendentes a la igualdad entre los seres humanos.
Saludos.